jueves, 5 de septiembre de 2013

El caso de Louis Wain

Louis Wain era un célebre dibujante inglés de principios del siglo XX. Le debe su fama a sus ilustraciones de gatos antropomórficos que atiborraron literalmente las publicaciones de la época, nació el 8 de agosto de 1860 y murió el 4 de julio de 1939
 
Ya era ilustrador cuando su esposa enfermó de cáncer sólo tres años después de su matrimonio. Wain la entretenía realizando pequeños shows con su gato Peter, un gato de color negro con blanco, al que hacía llevar gafas y fingir que leía. Con su gato Peter nació la idea a la que Wain debe su fama; los gatos antropomórficos. Sus ilustraciones comenzaron a proliferar por toda Inglaterra; gatos jugando al golf, tomando té o conduciendo autocares, con expresiones y ademanes humanos, todos ataviados a la moda de la época. Sus famosos gatos estaban por todas partes: en la prensa, en las tiras cómicas, en las tarjetas de felicitación, en calendarios... él mismo participó en muchas organizaciones por la defensa de los animales, llegando a ser miembro del National Cat Club. Su obra fue tan famosa que H.G. Wells dijo que los gatos ingleses que no se parecen a los de Wain se averguenzan de sí mismos. 
 

 Al poco tiempo de que su esposa murió, los gatos de Wain empezaron a sufrir una mutación en torno a la 1910. Sus personajes dejaron de ser gatos que jugaban al golf para convertirse en criaturas inquietantes, de mirada salvaje y colores arrebatados.

Por aquella época el comportamiento del artista empezó a cambiar, volviéndose errático y violento.Con sólo 57 años de edad le fue diagnosticado esquizofrenia y su comportamiento, de agradable y humilde, pasó a ser agresivo y desconfiado. Según su trastornada mente, era el parpadeo de las imágenes del cine el que le había arrebatado la electricidad de su cerebro. Vagabundeaba por las calles de noche, cambiaba los muebles de sitio o pasaba largas horas encerrado en su habitación escribiendo incoherencias.
En 1924 ingresó en una institución mental. Lo trasladaron al Hospital Real Bethlem que disponía de enormes jardines llenos de gatos donde Wain pudo encontrar de nuevo inspiración y tranquilidad para volver a dibujar.
Según se especuló más tarde, la enfermedad pudo desencadenarse por la toxoplasmosis, una infección parasitaria contagiada por los gatos que tanto adoraba.

Louis Wain murió en 1939, días después del comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
Evolucion de su aezquizofrenia junto con su arte: